Combinadas con las funciones antiinflamatorias, las propiedades del caldo de huesos incluyen la acción antioxidante gracias al glutatión.

Esta pequeña molécula se encuentra en el suministro de alimentos y en el cuerpo humano, donde actúa como un antioxidante.

Nuestro cuerpo produce su propio glutatión, pero las toxinas de la mala alimentación, el estrés, la contaminación, los medicamentos, el envejecimiento o las infecciones lo agotan.

La dificultad con el glutatión es obtener suficiente cantidad a través de la dieta, como para proporcionar beneficios.

Esto puede ser desafiante dada la baja tasa de absorción, por lo que te proponemos 2 opciones:

  • Consume mucho glutatión, regularmente, como parte de una matriz de nutrientes más amplia.
  • Invierte en suplementos de glutatión liposomal (que son muy caros y difíciles de conseguir)

Para la mayoría de las personas, el mejor enfoque es el primero, incluso si no es perfecto.

Incluir alimentos ricos en glutatión es una excelente manera de abordar el problema y equilibrar su ingesta general.

La ruta natural parece ser el mejor punto para comenzar, especialmente si sumamos todas las otras propiedades del caldo de huesos.